NorthPoint Development ofrece subvenciones de 10.000 dólares a los hogares que cumplan los requisitos en Hazle Township, Pensilvania, pero el pago depende de que entre en funcionamiento el primer edificio del proyecto de campus de centros de datos. No es dinero que los residentes recibirán inmediatamente después de que se apruebe el proyecto. El proyecto no ha obtenido autorización local y sigue siendo objeto de una disputa sobre zonificación.
La propuesta importa no solo por el monto del cheque. Muestra la diferencia entre una compensación prometida y la decisión sobre si se puede construir la instalación y cómo afectará a los vecinos.
Qué promete exactamente el promotor
En el sitio web de Project Hazelnut, NorthPoint describe un fondo de subvenciones directas de 45 millones de dólares: 10.000 dólares para cada hogar que cumpla los requisitos en Hazle Township. La empresa indica que el pago se efectuará cuando se emita el certificado de ocupación del primer edificio. La sección de preguntas frecuentes señala que esto podría ocurrir a finales de 2027; se trata de una previsión del promotor, no de una fecha establecida. Así pues, el titular «10.000 dólares por hogar» omite condiciones clave: el beneficiario debe cumplir los criterios del programa y el primer edificio debe llegar a entrar en funcionamiento.
NorthPoint también afirma que destinará 15 millones de dólares a iniciativas comunitarias y entregará 105 millones al municipio en 15 años, a razón de 7 millones anuales. La empresa suma estas cantidades al fondo de subvenciones para presentar un paquete total de 165 millones de dólares. Esta es una propuesta del promotor; los materiales disponibles no confirman que el paquete completo esté formalizado en un acuerdo municipal firmado.
Las subvenciones a los hogares, el apoyo a las organizaciones locales y los fondos para el municipio son promesas distintas, con diferentes destinatarios y condiciones. No deben presentarse como un único pago a los residentes que las autoridades ya hayan aprobado.
El proyecto todavía no tiene aprobación local
Project Hazelnut es un campus propuesto de 15 edificios en un terreno de unas 1.280 acres, según la información de Times Leader. Otras descripciones redondean la superficie a unas 1.300 acres. Se trata del tamaño del terreno, no de la superficie de los edificios. NorthPoint afirma que unas 1.100 acres permanecerán como espacio abierto; esa es la postura del promotor, no una evaluación independiente.
En noviembre de 2025, el municipio rechazó el plan de desarrollo. En junio de 2026, un tribunal desestimó la apelación del promotor, y las autoridades locales anunciaron una moratoria limitada de 180 días para preparar normas sobre centros de datos. Según el artículo de Times Leader, en ese momento el promotor aún no había presentado una solicitud de excepción especial, que podría examinarse en el marco del procedimiento local. Estas etapas no significan ni que el proyecto se haya cancelado definitivamente ni que haya sido aprobado.
Las publicaciones del 27 y 28 de septiembre atrajeron la atención hacia las reacciones de los residentes. TechSpot resumió un artículo de The Wall Street Journal que informaba sobre cartas en las que se ofrecían pagos y sobre la preocupación de algunos residentes por el ruido y el posible efecto en el valor de las viviendas. Como las entrevistas y reacciones citadas en el resumen proceden del WSJ, estas publicaciones no constituyen una encuesta independiente. No permiten concluir qué proporción de los residentes apoya el proyecto o se opone a él.
El cheque no responde a las preguntas sobre el impacto
NorthPoint afirma que tiene previsto utilizar agua del sistema de Greater Hazleton Joint Sewer Authority para la refrigeración, en lugar de agua potable local, y promete limitar el ruido en el perímetro del terreno. Son promesas de la empresa, no resultados de mediciones independientes. Decir que «el centro de datos no usa agua» sería inexacto: se trata de la fuente y el modo de uso del agua que la empresa declara, no de que no la necesite.
Para evaluar el proyecto hacen falta documentos y cálculos que indiquen cuánta agua se necesitará, cómo se medirá el ruido y cuáles serán las consecuencias para el suministro eléctrico y las carreteras. También es importante saber quién se encargará de hacer cumplir las condiciones prometidas. El monto del pago no resuelve estas cuestiones. Las preocupaciones de los residentes sobre la propiedad inmobiliaria o el ruido merecen atención, pero por sí solas no demuestran que los precios de las viviendas ya hayan bajado ni que el daño ya se haya producido.
También queda pendiente la cuestión de la formalización legal del paquete. En una decisión del 12 de enero de 2026, la Pennsylvania Office of Open Records indicó que el municipio había realizado una búsqueda y no disponía de la copia solicitada del acuerdo de beneficios comunitarios. Esto describe el estado de los registros municipales, pero no demuestra que ninguna de las otras partes tenga documentos.
Las normas estatales dan contexto, pero no resuelven el caso de Hazelnut
El 18 de agosto de 2026, el gobernador de Pensilvania firmó la orden ejecutiva Executive Order 2026-05, publicada el 5 de septiembre en el Pennsylvania Bulletin. Entre otras cosas, la orden establece requisitos para evaluar ciertos proyectos de centros de datos y exige confirmar los permisos locales en los procedimientos que contempla. No constituye una autorización ni un rechazo del proyecto Project Hazelnut en particular.
La cuestión principal no es solo cuánto dinero se promete, sino qué debe ocurrir antes de que pueda pagarse y qué condiciones serán obligatorias para el propio proyecto. Para responder hacen falta las condiciones completas de la subvención, los documentos municipales y judiciales actualizados y cálculos verificables del proyecto. Mientras no estén disponibles, los 10.000 dólares deben considerarse una oferta condicionada del promotor, no un cheque garantizado ni una muestra de que la comunidad está de acuerdo.